Yo al otro lado del salón, y ella en los brazos de su madre sin poder verme, escucha mi voz y se ríe, creo que la identifica con algo bueno. Mi niña tiene dos madres, dos nanas por la noche, ración doble de besos, cuidados a pares, miradas parecidas, olores casi iguales, abrazos eternos...ella y yo, seremos cómplices, incluso mi hija me lo dice, nota un conexión entre nosotras que salta a la vista, que se nota y se intuye.
Mi intención única, es que sea feliz, que sonría mucho, yo seré su payasa, su entretenimiento, suya en cuerpo y alma, no hay un amor más puro que el de una madre hacia su hija y hacia su nieta. Elsa es el motivo que me faltaba, por ella todo.
Creo que le caigo bien.
Mi vida es otra, si ellas están bien , yo lo estoy aunque no piense en mí nunca por no verme las heridas que tengo camufladas con esfuerzo y mucho para no caerme en el abismo de la existencia.